Blanqueamiento dental y piercings en la boca en adolescentes: lo que conviene saber antes de decidir
En menores, el blanqueamiento se decide con el dentista, y no se recomiendan piercings en lengua y labio: pueden romper dientes y retraer las encías. Por qué y qué hacer.
De un vistazo
- Decide el blanqueamiento primero con un dentista
- Los piercings en la lengua y el labio pueden desportillar los dientes
- ¿Cuesta respirar después de un piercing? A urgencias de inmediato
«Tengo los dientes muy amarillos», «quiero un piercing en la lengua como mis amigos». A la edad en que la imagen empieza a importar mucho, es frecuente oír cosas así. En lugar de decir que no sin más, es mejor conocer juntos lo que puede pasarles a los dientes y las encías, y decidir después. Aquí lo tienes, para leerlo junto con tu hijo.
Cómo afectan a los dientes el blanqueamiento y los piercings
El blanqueamiento aclara el color haciendo que un producto penetre en el interior del diente. Por eso hay que tener cuidado mientras los dientes todavía se están desarrollando. En general, no se recomienda el blanqueamiento hasta que hayan salido todos los dientes permanentes. Mientras hay a la vez dientes de leche y permanentes, es natural que cada diente tenga un color distinto, y si se blanquean en ese momento, puede que luego no coincidan con el color de los permanentes que salgan después.
Los productos blanqueadores que se venden sin receta también pueden causar sensibilidad o irritar las encías. No se recomienda que tu hijo los use por su cuenta.
Además, en muchos más casos de lo que parece, el motivo de que los dientes se vean amarillos no es su color, sino la placa (una capa pegajosa de bacterias sobre los dientes) y las manchas. En esos casos, muchas veces se resuelve con una limpieza profesional en el dentista que elimina la placa y las manchas. El color natural de los dientes también varía un poco de una persona a otra, así que conviene comprobar primero si su color actual está dentro de lo normal.
Un piercing en la boca es una joya colocada en la lengua o el labio. Si la joya está siempre en la boca, pueden aparecer estos problemas:
- Se rompen dientes. La joya de metal choca con los dientes al masticar o al hablar, y puede desportillarlos o agrietarlos.
- Las encías se retraen. La encía de la zona donde roza la joya puede ir retrocediendo y dejar al descubierto la raíz.
- Puede haber infección e hinchazón. La boca es un lugar con muchas bacterias.
Estos cambios aparecen despacio, así que muchas veces el propio adolescente no se da cuenta. Un diente roto o una encía retraída son difíciles de recuperar, por eso no se recomiendan los piercings en la lengua ni en el labio.
Antes de decidir, haz esto
Si tu hijo quiere blanquearse los dientes, lo primero es una consulta con el dentista. En la consulta conviene preguntar:
- Si el color actual de sus dientes es normal, o si hay manchas u otra causa
- Si puede mejorar solo con una limpieza profesional o con mejores hábitos de cepillado
- Si se blanquea, cuándo y con qué método es seguro
También hay que tener cuidado con los métodos caseros. Frotar con pasta de carbón o con bicarbonato no tiene pruebas suficientes que respalden su eficacia y seguridad, y preocupa que pueda desgastar la superficie del diente. Si al final se decide usar un producto blanqueador de venta libre, revísalo con tu hijo.
Un error frecuente de los padres es cortar la conversación en cuanto el hijo dice lo que quiere: «eso, cuando seas mayor». Escucha primero por qué quiere blanquearse los dientes: si le preocupa cómo sale en las fotos o si es por algo que le dijo un amigo. Si conoces el motivo, podrás buscar con él opciones para ahora, como una limpieza profesional o mejorar el cepillado.
Con el piercing, habla con sinceridad de los riesgos antes de que decida. Si todo acaba en un «no», hay quien se lo hace a escondidas. Si ya se lo ha hecho, lo más importante es que haya un ambiente en el que pueda contártelo sin esconderlo. Así, si surge un problema, podrá recibir ayuda pronto. Si ya lleva un piercing, ayúdale a no adquirir la costumbre de morder la joya o de golpearla contra los dientes.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se puede hacer un blanqueamiento?
Más que una edad concreta, lo importante es si ya han salido todos los dientes permanentes y cómo están los dientes y las encías. Decide con el dentista el momento y el método adecuados para tu hijo.
¿Puede usar pasta dental blanqueadora?
Aunque solo quite las manchas superficiales, puede causar sensibilidad o irritar las encías. Antes de usarla, pregunta al dentista si conviene en el estado actual de sus dientes.
Si se quita el piercing, ¿vuelve a subir la encía?
Quitar la joya ayuda a evitar que la encía se retraiga más, pero la encía que ya se ha retraído puede no recuperarse por sí sola. Si notas cambios, haz que lo revise el dentista cuanto antes.
¿Hay que decirle al dentista que lleva un piercing?
Sí, coméntalo en la revisión. Así se pueden detectar pronto dientes rotos o cambios en la encía en la zona donde roza la joya.
Cuándo ir al dentista
- Está pensando en blanquearse los dientes, antes de empezar
- Después de usar un producto blanqueador, tiene sensibilidad o le escuecen las encías
- Después del piercing, parece que un diente se ha roto o agrietado
- La encía donde roza la joya parece haberse retraído
- La zona del piercing está hinchada, le duele o sale pus
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Fuentes
- ADA · Oral Piercings (MouthHealthy) (2024)
- ADA · Teeth Whitening (MouthHealthy) (2024)
La información de este artículo tiene fines educativos generales y no sustituye la atención dental profesional. Consulta con un dentista sobre el estado de tu hijo.